Ayer haciendo un alto en el camio leí en un panfleto de un centro comercial madrileño como el consejero de sanidad de esa comunidad se descolgaba contra los sindicatos indicando con pelos y señales los supuestos costes que la liberación sindical representa en esa comunidad (millones de horas, 30 millones de € etc) todo ello dentro de una aparente llamada a la austeridad y la coherencia.
Antes que nada destacar que no soy yo, bien se ve en este blog, un apasionado defensor de la representación sindical de los trabajadores. Pero en este caso DEBO decir que no es la existencia del mecanismo lo discutible como hace el señor Guemes sino la escasa transparencia de qué es lo que se hace con esa inversión pública y que finalidades persigue. Me dirán que las representaciones sindicales rinden cuentas en las elecciones y que es allí cuando recogen lo que siembran... argumento falaz por incompleto y torpe.
La representación laboral es necesaria para realizar un equilibrio de lo que la propia presión de la gestión puede provocar, que esta representación requiere recursos (tiempo, medios, formación) es un hecho, cómo se enlazan esos medios con los fines es lo que discuto y, sobre todo, como se enlazan esos recursos con la actividad que se realiza.
Así pues Guemes quiere llevarse el problema a su terreno cuando, en realidad, el problema es que NO EXISTE CONTROL, que no se debe responder de las horas de liberación delante de nadie y que TOD@S lo vemos claramente; se piden horas en noches de sábado o en domingos/festivos y, lo más grave, esas noches y festivos se cobran como si se trabajaran entendiendose sino que existe una pérdida de poder adquisitivo.
En fin, mis queridos anónimos me darán 'caña' y otros colegas dirán que no debería atreverme a criticar a Guemes...