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El curioso caso de una Angustias que se llama Dolores

Esta podría ser una entrada sobre la problematica del dolor en los centros sanitarios, sobre la evaluación de "la 5ª constante" y la escasa consistencia con la que reflejamos y seguimos este parámetro o los frecuentes roces con otros profesionales que ha de soportar la enfermería por el uso de prescripciones inespecíficas que, en la práctica, delegan en ella la capacidad de prescripción de los analgésicos....

Pero no; es sólo una casualidad y un caso real que me ocurrió hace 2 días de algo que es poco frecuente pero representa una amenaza adicional a la ya frágil rutina de la identificación del paciente.
He ido a identificar a una paciente que, según los registros, se llama Dolores y como 'tocaba' pregunta cerrada le pregunté "¿Es usted Dolores?"... y ella me respondió inmediatamente y sin vacilación "No, soy Angustias".
Quise comprobar su nombre con la correspondiente pulsera, pero no la tenía puesta ni figuraba en el cabezal de la cama (lugar alternativo según quienes no ven posible colocar la puelsera) Así que iba a salir de la habitación hacia el control cuando la paciente me dice: "Bueno, si me llamo Dolores; pero nunca uso ese nombre".

Esta vez no sentí curiosidad por conocer el transfondo de esta peligrosa confusión y le agradecí su atención y salí... Y digo "esta vez" porque en mi vida profesional no es el 1º o 2º caso de este tipo que conozco... En la ocasión que si indagué sobre el tema surgió una de esas historias "profundas" de conflictos entre familias y es que el que lleva los papeles al registro pone el nombre "que le parece" pero, en casa, la familia usa "el que le apetece" Y (así subrayado y en mayúscula) el nombre que se pone en la pila bautismal es el que "va a misa".

En todo caso en nuestra cultura supuestamente gozamos de una barrera "extra" de seguridad en lo referente a la identificación de los pacientes aunque todos sabemos que José Pérez Pérez es un "nombre no-seguro" porque pueden tenerlo varias personas no es menos cierto que pocas son las precauciones que adoptamos al respecto y aún tenemos que explicarle a los de "gestión de camas" porqué no somo partidarios de poner a dos personas con el mismo nombre en una habitación.


¿Forma parte de vuestra realidad cotidiana esta clase de problemas en la identificación de los pacientes?¿Vuestro centro o servicio de salud tiene alguna directriz sobre los casos concretos de "riesgo" en la identificación de pacientes?

De Evidencias y Praxis

Otra vez inicio una entrada con una pregunta vista en twitter
Pero esta vez mucho me temo que lejos de responder voy a sembrar el campo de dudas....

Ya hace un tiempo planteé la cuestión de la utilidad de las GPC como herramienta pericial en los litigios que impliquen a la atención sanitaria; obviamente si mencioné a las GPC como referencia (en especial las de GuiaSalud) es por el rigor y transparencia de su metodolgía; algo que podríamos aplicar a lar Revisiones Sistemáticas Cochrane (por poner un ejemplo).
El caso es que la cuita que nos ocupa sí tendría un documento 'pericial' al que hacer referencia a la hora de determinar judicialmente si esa es una mala o buena praxis en lo que se llama la "lex artis" (creo, no soy jurista ni me quiero hacer pasar por ello). Pero, como en muchos casos, dicho documento arroja resultados inespecíficos y aunque los tuviese... faltaría la consabida "adaptación al medio" y es que cualquier GPC recomienda que su aplicación se realice de modo adaptado a los recursos del lugar. Esa adaptación se plasma en las publicaciones correspondientes de servicios y centros sanitarios... pero es escasa, confusa y está mal divulgada y, lo peor, los profesionales las miramos con "tirria".

Así que en muchas ocasiones actuamos por desconocimiento y en otras actuamos "contra" conocimiento pero no dentro de cauce... quiero decir que si el protocolo de tu institución marca una práctica que está enfrentada a las evidencias 'saltarselo' y hacer 'lo correcto' genera un inusitado conflicto que puede dejar indefenso al profesional pese a lo correcto de su acción.
Por desgracia no veo articulados mecanismos para contribuir con observaciones a esos documentos internos de los servicios y centros ni veo una gran querencia del sistema judicial por el que llamaría "peritaje documental".



Postdata: A la pregunta del inicio la respuesta que pude ofrecer desde la evidencia viene de una revisión que hicimos en mi centro (que está ha sido publicada en enero de 2014) (incluyendo la referencia ya citada y otras) y que dice:
En pacientes que no recibieron sangre, productos sanguíneos o emulsiones de grasas, sustituir los sets de administración que se utilizan continuamente, incluidos los equipos secundarios y equipos adicionales, no más frecuentemente que a intervalos de 96 horas, pero por lo menos cada 7 días. NIVEL Ia GRADO A