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#InforEnf14 Desafíos de validez de las encuestas vía web

A esta hora estaremos comentando en #inforenf14 un avance de los resultados de la encuesta "Conocimientos sobre recursos de apoyo farmacológico" creemos que se trata del foro adecuado para dejar patente algo que hemos observado en dicha encuesta y uno de cuyos aspectos ya ha surgido en una 'tuiversación' la pasada semana.

Para esta ocasión queremos poner el foco en las diferencias y los problemas que una encuesta realizada con estas herramientas nos han presentado y posicionarnos con alguna propuesta de solución.

En primer lugar la difusión de una encuesta vía RRSS le confiere a una simple encuesta "local" una categoría "universal" lo que conlleva que ciertos parámetros clásicos como el porcentaje de respuesta dejan de tener sentido o adquieren otro significado. ¿Podemos aplicar las métricas de las RRSS para decir a cuanta gente ha llegado la encuesta? Sabemos que, por ejemplo de los 24xx seguidores de mi cuenta de twitter sólo un 20% como mucho leerán un tuit concreto si a ello sumamos las posibles lecturas de personas que tengan incluida la cuenta en listas sin seguirla pongamos que un tuit puede ser leído por 60 personas... ¿Es justo aplicar el término "alcance" de las estadísticas de RRSS? ¿se correspondería con lo que piden los cánones de publicación sobre porcentaje de respuesta?.
Un consejo útil puede ser que en la misma encuesta se pregunte por la vía de llegada a la misma pues si además de las RRSS usamos la distribución por correo electrónico tal vez ahí si podamos medir el porcentaje de respuesta (parcial).

Luego está el aseverar que quien responde comprende que es pertinente que responda la encuesta... como mencionamos cualquier encuesta difundida en RRSS se convierte en "universal" y, de pronto, por ejemplo decir que la encuesta es para "enfermeras de León" ya no es lo mismo... porque en León (México) también hay enfermeras (o una profesión que se denomina igual, que esa es otra).
Este problemilla se puede tratar de abordar colocando como previo a la encuesta una página de "declaración" en la que quien contesta manifiesta que cumple las condiciones XXX e YYY para responder... por lo menos formalmente.

Evidentemente respecto a la encuesta en sí misma hay mínimos que cualquier encuesta sea cual sea la vía por la que se cumplimente debe cumplir y una de ellas es la correcta redacción... y tratar de asegurar que para cualquier lector el texto de las preguntas y de las opciones de respuesta "dicen lo que pensamos que dicen". Para ello están los procesos de validación desde los más técnicos y formales hasta los métodos informales pero siempre contando con la colaboración desinteresada (pero muy, muy de agradecer) de otros profesionales. Las herramientas TIC permiten realizar este tipo de validaciones de una forma más rápida y eficaz evitando el desgaste del constante envío de correos...

Por último queremos señalar algo que ya se ve en algún otro trabajo y es que si se quiere tener una visión completa y real de un tema de interés, sobre todo relacionado con la tecnología, no se puede confiar en realizar la encuesta únicamente por vía web... en nuestro caso una de las pocas diferencias significativas entre los cuestionarios contestados por web y los contestados "en papel" fue justamente el uso de internet como recurso de apoyo en las dudas sobre fármacos... ello nos debe mover a la reflexión sobre usar, siempre que sea posible, una "muestra de contraste en papel" y pensar bien su distribución para tratar de 'cubrir' a los grupos que no vayan a llegar al cuestionario vía web.

Los "incidentes económicos" y su análisis

Seguramente alguna vez habréis leído en este blog o en publicaciones más serias referencias al "coste de oportunidad" que viene siendo la "cara B" de cada decisión que tomamos... En sanidad, y es donde lo he encuadrado en este blog, debería preocuparnos si en verdad somos conscientes de que los recursos disponibles son limitados y no me cabe duda que la enfermería conoce la limitación de recursos porque pasa cada minuto de sus turnos de trabajo priorizando qué hacer y por ende 'eligiendo' que no hacer.

Pero en salud no todo es atención directa al usuario; hay mucho trabajo de logística y estructura que apoya (a mis amigos sudamericanos les gustará más "soporta") el correcto desarrollo de la labor asistencial. Muchos de los elementos que se usan en un centro asistencial tienen un coste elevado y aunque su pérdida se pueda resolver comprando otra vez ese elemento para no dejar de prestar la atención no es menos cierto que los recursos económicos empleados en eso ya no los podremos dedicar a atender a otras personas aunque en un entrono de contabilidad presupuestaria eso tampoco es cierto.

Los fallos en la manipulación y conservación de los elementos que forman parte de la asistencia (tanto elementos inventariables como fungibles) deberían ser considerados como "incidentes de seguridad" y su análisis debería seguir los mismos principios y usar las mismas herramientas que los incidentes relacionados con la seguridad del paciente pues la concatenación de factores y la falta de barreras efectivas que conducen a unos no son muy distintos a los de otros... de hecho ha sido de modelos "industriales" de donde las hemos adoptado.

Así que ante un "incidente económico" podemos tomar dos actitudes:

1) Emprenderla "a cañonazos" amenazando con sanciones y haciendo recaer todo el peso de "la culpa" en el eslabón más débil de la cadena... esto nos llevará a que en los siguientes incidentes se tienda a la ocultación del mismo e, incluso, a conductas inmorales para 'inculpar' a otros, pero en ningún caso los prevendrá.


2) Investigar todos los elementos alrededor del proceso en cuestión, las circunstancias del suceso y su implicación con "el factor humano" en el momento del incidente... esto nos enseñará lecciones con las que evitar futuros incidentes e incrementará la confianza del equipo ante futuros problemas