Google+

Protocolos, procedimientos y procesos

Cuando se encuentra uno con los "tochos" y trata de hacer la difícil ecuación de que texto, realidad, posibilidades y conocimientos actuales regeneren un estorbo en los controles en unos documentos que sirvan de referencia para neófitos y de renovación para profesionales avezados es cuando caes en la cuenta de que la evolución de las cosas, las modas de la gestión (que también las tiene) y las tecnologías han dejado un ronsel de conceptos y 'palabros' que, siendo sinceros, lo extraño es que aún quede alguien que no se manifieste perplejo.

Es el caso de los sintagmas que encabezan estas líneas de los que sólo buscando en mi escaso bagaje profesional ya encuentro motivos para la desorientación. Hace 18 años un proceso era para el personal sanitario en general la sucesión de estados naturales que con el transcurrir del tiempo desarrollaba un individuo afecto por un estado de salud/enfermedad (ahí queda eso, cosecha propia), el proceso de la enfermedad... los procedimientos, eran definiciones de tareas más bien mecánicas realizadas por operarios sin autonomía ni corpus de conocimientos propio en los que las palabras valorar, planificar y evaluar no figuraban...y los protocolos eran los dioses de la gestión en sanidad; si querías normalizar alguna práctica, implantar una técnica nueva en tu centro, mejorar la atención a los pacientes...la respuesta era "haz un protocolo".

Esa era mi visión personal aún en Verín cuando estaba en boga la "Calidad Total" y se realizaron los primeros manuales de organización y los diagramas de flujo de las actividades, cuando se empezaron a certificar (ISO) unidades como laboratorios o farmacia en algunos centros sanitarios y tener documentado el sistema de funcionamiento era obligatorio. Casi enseguida vino la "Mejora contínua de la calidad" y se hacía necesario explicitar cómo se evaluaban y mejoraban esos 'sistemas de funcionamiento', pero de todo ello a pie de cama o camilla no llegaba gran cosa; nosotr@s seguíamos haciendo protocolos.

¿Se puede deducir de lo escrito que no estoy conforme con la evolución de las cosas? No es mi intención sólo aclarar que estamos ante eso; una evolución como tantas que se viven en la sanidad. Evolucionan nuestros pacientes (cada vez con más edad, con más patologías, con más expectativas, con más 'información'), evolucionan los 'enemigos' (nuevas dolencias, viejos problemas que resurgen), evolucionan los medios diagnósticos (no siempre con buena influencia en pacientes o profesionales y en su relación) y los tratamientos... La enfermería se ha adaptado a ello, ¿como no va a poder adaptarse al cambio de unas palabras?

Para empezar, los modelos más extendidos de gestión de calidad (EFQM principalmente) nos hablan de estar orientados al paciente (me niego a emplear otro epíteto) y a que las organizaciones 'sigamos' su camino como un todo y no como compartimentos estancos, entonces lo que sucede durante ese camino es un PROCESO en el que se producen entradas diversas para dar como resultado una atención/alta. Si, suena mal pero es así; lo que está claro es que salud, lo que se dice salud no se "produce" en la atención sanitaria. Describir los grandes procesos de un centro asistencial es una función estratégica que permitirá una mejor gestión una vez que se completa un mapa de procesos y de los subprocesos que se implican con él.

¿y entonces un PROTOCOLO qué es?  Sólo encuentro la forma de diferenciar protocolo de proceso; mediante la cantidad. Un protocolo como tal indica a los profesionales las valoraciones a realizar, las acciones para los resultados de esas valoraciones y las evaluaciones de los resultados de esas acciones en cada paciente individual. El proceso se plantea para un conjunto de pacientes con una patología o conjunto de patologías asimilables.

PROCEDIMIENTO: Describe el modo de ejecutar determinadas acciones que suelen realizarse de la misma forma, con una serie común de pasos claramente definidos, que permiten realizar una tarea correctamente.

¿es esto tan importante como para dedicarle tiempo? Pongamosle la etiqueta que queramos, pero lo cierto es que DEBE existir una descripción normalizada de como se realizan las acciones, qué recursos son necesarios...etc.

Esto es mecanicista. No, si en los fundamentos del procedimiento se colocan los pilares que nos proporciona el conocimiento científico y la expertez de los profesionales y si los planteamientos tienen la suficiente flexibilidad 'enfermera' como para entender que igual que no existe un "plan para cuidarlos a todos" no puede existir un procedimiento para "todas las curas".

Los viejos libros dejaban una diferencia que puede que estemos olvidando; las intervenciones realizadas directamente sobre el paciente eran "TÉCNICAS" que incluían en su descripción valoración, planificación y evaluación de resultados mientras que la "preparación quirúrgica" (así en general), la "acogida al paciente", la "preparación de sesión de hemodiálisis" serian esos "PROCEDIMIENTOS"  más mecanicistas.

Supongo que el tiempo pondrá a cada cosa su etiqueta y luego vendrá otra evolución y seguirá la rueda...

2 comentarios:

  1. Este comentario ha sido eliminado por el autor.

    ResponderEliminar
  2. Interesante reflexión. Es cierto que a veces somos más papistas que el Papa, y nos apuntamos a todas las modas sin pensar en su idoneidad. Un saludo!

    ResponderEliminar

Normas de Publicación de Comentarios:

1.-Non se aceptarán comentarios que non teñan relación coa temática tratada neste blogue e o artigo en cuestión. Para comentarios de índole xeral empregar outras canles.
2.-Prefírense os comentarios asinados ainda que se permiten os anónimos. A educación e o respeto son imprescindibles porén a confrontación argumental que poida existir. Non se publicarán descualificacions ou insultos aínda que o autor se identifique.
3.-Si o teu comentario non se publica ó cabo de 48 horas podes porte en contacto polas vías alternativas; asemade si sufres atrancos técnicos.

Gracias pola túa aportación
Gracias por tu aportación
thanks for your input