¿puede ser este el 'mercado' de las #appsalud ?

Quienes me vayan conociendo sabrán que muchas veces se me acercan las ideas mientras practico deporte... lo que hoy os comento visto con la perspectiva de las horas puede que os parezca una tontería; pero veo bastantes posibilidades en este enfoque del uso de las aplicaciones móviles.

En el estado hay más de un millón de personas mayores viviendo solas y otra gran cantidad de personas mayores que pasan una buena parte de la jornada en soledad o bajo el cuidado de empleados de empresas de asistencia a domicilio.

No he tenido tiempo de explorarlo; pero no veo descabellado que ya estas empresas estén empleando a modo de conveniencia alguna #appsalud para mejorar la vigilancia de estas personas o el control de ciertas constantes bien por necesidad (patología existente) bien por prevención o como "control de calidad" de su servicio (comida a domicilio, por ejemplo)

Hace 7 años escribí esta entrada: "Mais aló do botón vermello" creo que ha llegado la hora de que se haga realidad y que las empresas de prestación de ayuda a domicilio serán las que las "pondrán en valor" pues pueden diferenciarse de su competencia si consiguen acuerdos con las empresas que le ofrecen los dispositivos y el tráfico de datos (para que no repercuta en sus potenciales usuarios -un tercio o más en la pobreza-) y con los desarrolladores para adaptar las apps a este escenario particular en el que la toma de datos la realizarían los empleados (cuidadores) en condiciones de fiabilidad y seguridad de los mismos.

En fin, puede que sea sólo el "movimiento de horizonte" de un viejo sueño... y es que lo rápido que cambia la tecnología dejaría descolocado hasta al mismísimo Julio Verne.

La confusión mal aprovechada

Estas últimas semanas se ha venido disputando un enfrentamiento a cara de perro apoyada en poca argumentación de primera mano y con muchos silencios e incoherencias. Como todo enfrentamiento moderno este también ha tenido su "frente social" y en él sus "campañas" de uno y otro lado tratando de influir por esa vía en la población y en los medios.

Me llamó poderosamente una campaña en la que se trataba de poner en valor la sanidad pública enumerando sus virtudes con un HT del estilo "agradezco a la sanidad pública..." en el que cada uno valoraba un aspecto positivo de la actual forma organizativa de la sanidad.

Pues bien, yo creo que ese HT bien recopilado ofrece una panorámica del gran desconocimiento que se tiene sobre qué es sanidad pública, de dónde se financia y qué se hace o se debe hacer con ese dinero......



La primera confusión es que aunque ya hace casi 15 años que el aseguramiento sanitario público se financia exclusivamente vía impuestos sigue habiendo quien dice que el cotiza más bien podría pagar algún servicio... en fin, no va a ser fácil sacudir esa idea de un porcentaje de la población (la de la cotización) y mala solución es "repagar" justamente lo que se piensa que ya se ha pagado.

Por el lado de cómo presta el sistema la atención la confusión es multipolar; en primer lugar no parece estar claro si el "seguro" es la esencia de la sanidad pública o si además la prestación de servicios debe estar en ese núcleo... ¿entonces porqué las sucesivas legislaciones 'dando cancha' a la prestación privada de servicios al "seguro" público? (Y TODOS los partidos han participado de esto, quede claro). Luego si esa prestación de asistencia puede ser 'mixta' hay quien opina que la "atención próxima" (conocida por atención primaria) debe ser prestada exclusivamente por el propio asegurador sin 'externalizar' ese servicio (y dicen los del otro bando que eso lo opinan mayoritariamente los propios trabajadores de AP). Y rizando el rizo de confusión se opina sobre la imposible convivencia entre centros hospitalarios dependientes de la administración (aseguradora) y de otros prestando asistencia a los ciudadanos... cuando los conciertos con clínicas privadas para "apoyar" al sistema llevan décadas funcionando y beneficiando a algun@s...

Pero lo más delirante a mi entender han sido los mensajes del tipo "apoyo a la sanidad pública para no tener que tener en cuenta cuantas gasas uso en una cura"... y aseguro que de estos ha habido cientos. Es un error y se está ofreciendo un argumento a los contrarios; mejor dicho, se está haciendo eco de un argumento constantemente empleado sobre la falta de responsabilidad en el "despilfarro" que se hace del dinero de los impuestos en la sanidad pública.

Sanidad pública es saber que te van a prestar atención en el centro más cercano "en proximidad" por un equipo 'de contacto' que te vea "en horizontal" y que no sólo te puede diagnosticar, tratar o derivar sino que te aconseja para superar problemas y para prevenirlos. Un equipo que desde esa proximidad vela por los aspectos comunes a la salud de todo el vecindario 'en cercanía'.

Sanidad pública es que donde quiera que vayas en el estado en el que estés inscrito sepas que vas a recibir asistencia para los mismos problemas y que dicha asistencia nacida de tu condición de 'ser humano' se lleva a cabo en condiciones de seguridad y eficacia pero también de eficiencia de modo que se intenta asegurar que los recursos disponibles (los que los ciudadanos decidimos al votar -recaudación-) serán suficientes para atender a tod@s los que lo necesiten.

No podemos desligarnos de que lo que hacemos es tomar decisiones de gasto y que no sólo las tomamos para la persona a la que atendemos directamente en cada momento sino para el conjunto de personas bajo nuestro cuidado... podríamos tener más recursos, si; pero al final también serían finitos es por ello que no debemos, ni por asomo, aceptar la imagen que la prestación sanitaria pública es un despilfarro y mucho menos difundirla.

Para finalizar y si has llegado hasta aquí; la reforma propuesta no responde ni a la ideología que dice le abandera pues el liberalismo o neoliberalismo (al que combato fervientemente) no se basa en ceder "mercados cautivos" a un oligopolio.

EDICIÓN 9:45

Gracias al resumen semanal de @manyez he llegado a la entrada del blog "Nada €$ gratis" sobre Gestión pública ó privada de servicios sanitarios que ofrece una explicación mucho mejor que esta mía sobre todo esto... Y echad un ojo también a los comentarios
http://www.fedeablogs.net/economia/?p=27213

La oportunidad de la actitud

Esta entrada trata de aportar al #carnavalsalud que este mes se centra en el aniversario de la iniciativa #Diferencia_T.

Yo podría resumir mi participación en esta iniciativa como un magnifico conjunto vacío cercado de unos cuantos tuits y embellecido con el cántico de un lamento, pero he de ser sincero y reflexionar sobre lo que dejé de hacer y porqué.

A mi la iniciativa me pilló en un momento de gran saturación por lo que decliné participar en primera línea pese a conocer parte de la literatura al respecto y, lo más importante, pese a reconocer que para los usuarios ese es un grave problema y una barrera tan grande como para magnificar la propia enfermedad y sus consecuencias.

Pasaron pues, de largo las oportunidades de escribir y las de actuar, las de poner un punto en el mapa de las diferencias y las de difundir en el "mundo real" la iniciativa y debo decir que ni siquiera tuve la iniciativa de dársela a conocer al resto del que era mi equipo de trabajo.

Lo que sí me aportó la iniciativa fue la necesidad de observar detenidamente los momentos de interacción de mis compañeras con las personas a las que atienden y puedo aseverar que el conocido fenómeno del sesgo observacional actuó con profusión pues cuanto más me fijaba en esos momentos más me daba cuenta del esfuerzo que muchas de mis compañeras realizan para establecer contacto no verbal con sus pacientes... está claro que también viví (y tuve que acudir) a momentos en los que ese mecanismo fallaba estrepitosamente y otros en los que el lenguaje verbal oscurecía el brillo de la mirada. De todas esas observaciones y de la sensación de "sobrepeso" en la labor diaria nació una fuerte "autojustificación" para no difundir la campaña en el centro... simplemente no lo supe abordar y temí más al conflicto que a los resultados de un diálogo positivo con la gente.

Porque plantear iniciativas como esta en el "face to face" requiere plantear una actitud o una corrección en la actitud... y aún sabiendo que son este tipo de campañas las que pueden contribuir a que la sanidad pública haga brillar sus "valores añadidos" es complicado abordarlo tanto en privado como en público; tal vez, apelando a la disminución de conflictos desagradables con los usuarios, tal vez recordando "el poder de una visita" sería como se podría abordar...

Definir y poner orden en el bosque de #appsalud

Tras el tweetup del día 29/11 sobre #AppSalud sólo me ha quedado claro que existe ya un "Intoxiappción" y que de la multitud de enfoques e intereses implicados debe surgir el tamiz que consiga poner en alerta a los usuarios para minimizar los eventos adversos ligados a estas nuevas herramientas.

Tratar de clasificar este bosque en el que nos adentramos requiere como primer punto un límite, una línea que, aunque tenue, nos permita saber qué árboles contar.... una definición sola no; pero sí unos criterios o coordenadas en los que clasificar una App para etiquetarla como #appsalud.

*Fuente original/Desarrollo (relacionada o no con la administración sanitaria)
*A quien se dirige (Profesionales o ciudadanos)
*Intención del flujo de datos/Integración con HCE
*Foco principal: Decisión clínica, Control, Consejo o formación