Cargos y políticas

Propuese esta multientrada colectiva tras una mañana algo revuelta en twitter por un comunicado de un consejo de cotizantes que llamaba la atención sobre la ausencia de cargos "enfermeras" en los altos puestos de la administración de su comunidad. Como cada uno tenemos una visión del tema pues creo que es una buena herramienta de reflexión colectiva.

Dije en un tweet que no vale de nada una DG de cuidados (dirigida por una enfemera) si no hay políticas que entiendan que los procesos de salud ya no son "procesos médicos". Ese cambio de visión no implica únicamente dar un papel a la enfermería sino una forma de hacer sanidad centrandola en el paciente, otorgandole un peso en la toma de decisiones respecto a su salud y entendiendo donde está la mayor parte del gasto (y por ende la capacidad de ahorro) de un modo global, esto es, visión de 1 sistema (no 2: AP y AE) para 1 paciente (no cachitos de paciente).


Yo prefiero políticas que entiendan el potencial de mi profesión en la atención a ciertos procesos; su valor añadido científicamente demostrado y su capacidad de trabajo en equipo.

¿Que la profesión está escasamente representada a nivel político? Eso importará a los profesionales que tengan ese tipo de aspiraciones; yo prefiero que dentro de las administraciones existan foros de debate y canales de comunicación que permitan alzar la mano, pedir la palabra y decir "¿Y porqué eso no lo hace una enfermera en vez de estar rellenando recetas para otro?" (es un ejemplo, nada más).

¿Que esa falta de representación imposibilita la aplicación de esas politicas? hombre, las enfermeras somos importantes, pero la generación de ese cambio en la sanidad no depende únicamente de nosotras; sin los demás agentes y sin un cambio "filosofico" de a quien y como prestamos servicio no habrá reenfoque organizacional que valga.

Yo sé de una comunidad en la que ejerció de Vicepresidente uno que era enfermer@... sinceramente, creo que se notó muy poco.

He hecho este post via mail porque blogger tiene bloqueado el modo 'redactar' y no me deja cambiarlo a modo 'edición html' a ver si así puedo publicarlo.

El provincianismo en tiempos de grado

El pasado 13/6 recibí un sms desde "Enferm Leon" que decía:
La Univ. Leon y el Consejo CyL emprenderán acciones legales ante las acusaciones de la Universidad de Valladolid sobre curso Grado
Con un enlace a la noticia en ileon... que en su momento renuncié a comentar pero a la que ahora a la vista de la información que sobre el tema expone el colegio de Badajoz (reconocido no neutral en este y otros temas) quería hacer unas puntualizaciones.

Toda vez que en dicho medio ya no se pueden incluir comentarios aprovecho mi espacio personal para dejar constancia.
La legalidad de los temas las deciden querramos o no los tribunales...pero más allá de estas guerrillas provincianas entre universidades, colegios de cotizantes y consejo autonómico creo que hay otros temas de fondo más relevantes.
Las enfermeras ya somos mayorcitas para hacer cada una lo que consideremos oportuno con nuestro dinero si; pero no para someternos a engaños o cuasiengaños. Yo personalmente considero que no hay necesidad ninguna de "nivelarse" sino que hay necesidad perentoria de mantenerse actualizado.
Esto es lo que se publica en la página del colegio de Badajoz sobre este 'curso de nivelación':
"se reconocen asignaturas de contenido teórico, por experiencia profesional, que correspondería a un prácticum, cuando en la memoria tampoco está descrito que se reconocerán materias/asignaturas por experiencia profesional. Así se constata que la Comisión Docente del curso de adaptación al Grado de Enfermería de la Universidad de León, en sesión celebrada el 9 de Diciembre de 2010, acordó, en relación a la solicitud de reconocimiento de créditos, RECONOCER 18 créditos como EXPERIENCIA PROFESIONAL (cinco primeras materias indicadas anteriormente)···
Total···Que de esos 30 ECTS sólo se imparten 6 ECTS, dirigidos a lo que se vienen en llamar "prescripción enfermera"."
No encuentro fundamento a la necesidad de "graduarme" para mantener o avanzar profesionalmente, como no encuentro necesidad de "graduarme" para avanzar academicamente realizando cursos de postgrado (Master y Doctorado) creo que este juego de intereses le hace escaso favor a una profesión que debe luchar por un avance competencial verdadero.
Posiblemente exista más de una partida de ajedrez en este tablero de intereses; dentro de las universidades, entre las universidades, dentro de los consejos de cotizantes y entre los colegios provinciales de cotizantes ... con satélites en el resto de la industria formativa y cada uno podrá argumentar que hacer esta nivelación es conveniente o no o que el modo de hacerla es conveniente o no.
Como cada universidad podrá argumentar que exija o no un título específico para el acceso a los cursos de postgrado; otra cosa es cómo pretendan argumentar el rechazo al título de Diplomado en enfermería para dicho acceso así como el modo en el que argumenten su rechazo a convalidar créditos de títulos de máster anteriores... sabemos que hay crisis y que a las universidades les espera una durísima reestructuración por razones demográficas naturales y por razones económicas... poco más que explicar.

Me gustaría que se pudiesen rechazar los argumentos arriba expuestos pero como esto no lo lee ni el pupas pues me quedaré con la duda.

20 years ago... Nurse.

At 7 a.m. i waked up suddenly and i thought: "I'm a bit stupid". while the rest of my colleagues still sleeps i get dressed and took some cold coffee. In just 3 days we would all be graduates, and; none could tell me nothing. But this day is my first day as nurse.


In my last 6 weeks as a student i made practices in the hemodialysis unit and now i go to take care 3 patients on the morning round.
It was a recklessness? Even now recent graduates may be assigned to any position in a hospital...but it's not something you can fix today for tomorrow

20 years is nothing tells the tango, but in our proffesion many things have change in these years or i think so...How much will change the nursing in other 20 years? I don't know but i hope stay there to see it.

TIME OUT

En torno al día 22 de Junio los tweets del hastag #ptsafety se han concentrado alrededor de una noticia ofrecida por NPR (radio pública de EEUU) y fundamentada en un artículo publicado en archives of surgery glosado por la página de noticias de Kaiser.
El tema es que tras algún tiempo de aplicación del "protocolo universal" se siguen produciendo los llamados 'never events', en concreto el artículo en cuestión se centraba en las cirugías realizadas en localización errónea notificadas de modo voluntario (con el sesgo a la baja que esto puede suponer), el análisis de los factores que envolvieron la aparición del EA y sus consecuencias para  los pacientes.

El análisis que hace el artículo en cuestión y en el que los otros artículos hacen hincapié dice que en el 100% de estos EAs existió un error de comunicación y que en el 72% no se realizó el "Time out" durante la comprobación quirúrgica de seguridad.

LA CHORRADA QUE OFRECE RESULTADOS NO DEBE SERLO TANTO.

Durante los esfuerzos para poner en marcha la herramienta de seguridad quirúrgica llamada coloquialmente 'checklist' la controversia respecto a este segundo tiempo de la comprobación giraba en torno a su utilidad. Porque ¿donde se ha visto que con el paciente en la mesa ya anestesiado el cirujano tenga que decir qué tiene intención de hacer, en qué zona del cuerpo y quien? y, sobre todo, ¿dónde se ha visto que con "todo listo" se pare a comprobar esas cosas?.
La duda principal que asalta a las enfermeras en muchos equipos quirúrgicos a lo largo del mundo es: ¿de verdad van a esperar (los cirujanos) con las manos quietas a que se les hagan esas preguntas? y tan controvertido es el tema que, por ejemplo, en Madrid; que puede alardear de tener un sistema de seguridad del paciente 'desde arriba', se decidió no incluir el TIME OUT en su esquema de comprobación. Sinceramente creo que ese error se debe justamente a esa implantación 'desde arriba' con la que se perdió la oportunidad de explicar "en la arena" la utilidad de este... último repaso.

El artículo citado vincula comunicación y time out y no sin motivo pues, en realidad, y pese a su esquema de tono militar o industrial, este tiempo es una "herramienta de comunicación forzada". 

En primer lugar se han de desgranar los roles de los presentes en el equipo... si pudiese encontrar el vídeo de como un cirujano vascular se mete a operar en un quirófano equivocado (contíguo a suyo, pero erróneo) lo veríais;  de todos modos, ¿cuantas veces no hemos podido dilucidar quien es el cirujano principal y quienes los ayudantes hasta la hora de ver escrito el informe de la intervención? la gente que trabaje en hospitales con residentes me entenderá aún mejor.

Acto seguido, la persona llamada a liderar el equipo ha de anunciar de qué y a quien cree que va a intervenir; el subrayado no es banal, es en ese momento cuando cualquier no concordancia entre las comprobaciones previas, los documentos y lo que dice el cirujano deben hacer saltar las alarmas. Si se notificase como "incidente de seguridad" este tipo de hallazgos podríamos cuantificar la fortaleza de este paso; de momento hay que conformarse con las migajas de la sospecha que nos otorgan los datos de lo que ocurre cuando NO se hace.

El cirujano también ha de desgranar dos aspectos fundamentales de la intervención: El tiempo planeado y la pérdida sanguínea prevista... ambos ayudarán a tomar precauciones a los otros miembros del equipo si estas previsiones no coincidiesen con las suyas.

Pero no es lo que se hace en el TIME OUT lo que genera polémica cuando no rechazo sino el cómo se hace: La enfermera circulante se arma con el formulario y va realizando las preguntas al tiempo que el resto del equipo espera y escucha sin hacer NADA... bueno si que hace algo, pero como no ve el valor de lo que hace no lo aprecia, hasta que surge.

"Gracias" a la decisión del SERMAS debería ser posible con el tiempo apreciar si en nuestro entorno la realización o no del TIME OUT afecta a la tasa de algunos EAs pero mucho me temo que el sesgo de fuente de información va a servir de escudo ante un posible resultado en uno u otro sentido... 

Yo puedo decir que en mi experiencia puntual lo he visto y, aunque no fue el caso, he reconocido que un error de ese tipo sólo se podía haber detectado en ese momento.  

¿Pueden las enfermeras usar los medios sociales para compartir información y mantenerse actualizadas?

El foro de nursing times adelantó algo que los cuidando y servidor@ llevamos en la cabeza y que casi tod@s las enfermer@s de la blogosfera practicamos con denuedo: Compartir, difundir, conversar como razón de esta actividad.

Si en el #2CBS existió polémica respecto a una doble conversación, la profesional transparente y la profesional interesada en "posicionamiento de producto" pienso que ese debate afectó principalmente a los médicos y gestores pues es en ellos por igual (pese a lo que unos y otros se reprochen) en quienes pesan las mayores decisiones de gasto y las que más interesan a la industria.

En enfermería yo veo la cosa diferente; los blogs son una herramienta de debate y reivindicación (y auto reivindicación), pero creo que la cosa puede ir más allá y de hecho va.

Los blogs pueden ayudar a mejorar la comunicación, a difundir trabajos de investigación en proceso o sus resultados, a debatir sobre la aplicabilidad de los mismos en nuestro medio (por organización y tipo de población) a poner sobre la mesa argumentos éticos y, porqué no, económicos....

Y vosotr@s ¿usais los blogs para manteneros actualizad@s? ¿difundís información relevante en ellos?

Manifiesto del Foro de la Profesión Enfermera

Manifiesto del Foro de la Profesión Enfermera: Por el futuro de la enfermería española


Somos más de 40 millones en todo el mundo, unas 230.000 en España, lo cual nos convierte en el colectivo profesional titulado cuantitativamente más importante, del mundo y también de España. Pero, además de los aspectos cuantitativos, están los cualitativos: nosotras, las enfermeras y enfermeros asistenciales, somos el sistema nervioso central de los servicios sanitarios, ya que nos encargamos de mantener sus constantes y funciones vitales 24 horas al día, 365 días al año.


Somos el único colectivo profesional que está presente de manera significativa en todos los ámbitos donde se desarrollan los servicios y políticas de salud, desarrollando nuestra labor, tanto asistencial como docente, gestora e investigadora: no hablamos sólo de centros sanitarios y sociosanitarios, sino también de servicios sociales; centros educativos; empresas; hogares; cárceles; grupos de autoayuda; ONG; organismos de cooperación internacional; conflictos armados e intervenciones humanitarias internacionales…


Nuestra profesión es tan antigua como la propia humanidad, que siempre tuvo una gran dependencia de las cuidadoras y parteras. Desde entonces y durante siglos, nos hemos ido adaptando a los cambiantes contextos sociales hasta que hace siglo y medio comenzamos un largo y complicado camino de profesionalización al servicio de las necesidades sociales y sanitarias que siempre pensamos que conllevaría un merecido reconocimiento social que nunca ha existido en realidad.


Sí se ha reconocido nuestra entrega, nuestra compasión y empatía, nuestra disponibilidad permanente para realizar muchas de las tareas más abnegadas que se enmarcan en los cuidados enfermeros. Siempre se nos ha contemplado casi únicamente a través de esos componentes más “humanistas”, de los que por cierto estamos muy orgullosas, pero nunca se nos ha mirado como lo que realmente somos: una profesión cualificada, universitaria desde hace 35 años, cuyas disciplinas, competencias y prácticas se basan en el método científico y en el profesionalismo y no en la intuición, el voluntarismo y la tradición. Sin embargo, muchos ciudadanos y no pocos médicos y responsables sanitarios piensan que, en realidad, nuestras funciones las podría realizar cualquiera con mucha vocación, bastante capacidad de entrega, una cierta destreza manual y un poco de cultura sanitaria general, debido a la predominancia de un sistema de salud médico-centrista.


En buena medida ha sido culpa de la propia profesión enfermera. Al fuerte empujón que supusieron los años ochenta para nosotras, para nuestro desarrollo e identidad profesionales, le han seguido 20 años de ostracismo, de silencio, de invisibilidad absoluta. Incluso cuando, en los últimos cinco o seis años, han tenido lugar algunos modestos pero innegables avances legislativos (grado y especialidades), la interpretación más generalizada es que se ha tratado de concesiones poco comprometedoras a la enfermería y no de desarrollos encaminados a facilitar a las enfermeras un mejor desarrollo de sus nuevas competencias y funciones. Y, lamentablemente, no les falta parte de razón porque habiendo nuevos desarrollos normativos no hay en realidad nuevas competencias ni funciones que se hayan globalizado para el conjunto de la profesión.


¿Cómo es posible que desde hace casi 15 años estemos formando a enfermeras especialistas en salud mental sin que 15 de los 17 servicios de salud hayan creado las correspondientes plazas de enfermera especialista en salud mental, abocando a la frustración a cientos de profesionales que han dedicado dos años adicionales a formarse como enfermeras especialistas? ¿Cómo es posible que hoy en día la mayoría de las comunidades autónomas convoquen plazas de Formación Sanitaria Especializada para las otras especialidades enfermeras desarrolladas, pero no creen los correspondientes puestos de trabajo de enfermera especialista? ¿Cómo es posible que no sepamos a estas alturas cuál será el campo para las enfermeras de cuidados generales, tras la implantación final de todas las especialidades? ¿Cómo se explica el paso atrás que representó el anodino marco legal estatal de la “prescripción enfermera” con respecto al decreto andaluz? ¿A qué se debe la infrarrepresentación de la enfermería en las estructuras política y técnicas de tomas de decisiones sanitarias?


Básicamente, todo ello se explica por el servilismo de nuestra representación corporativa, no sabemos si más desinteresada o incapaz a la hora de defender a la profesión a la que dicen representar. Y por la dejación inexcusable de los servicios de salud y muy en especial del Ministerio de Sanidad: el hecho de que tenga como interlocutor a una representación colegial absolutamente servil y sumisa no es excusa para que dejemos de denunciar su falta de compromiso con nuestro desarrollo profesional. Una falta de compromiso, por cierto, que juega en nuestra contra, pero más aún en contra de las necesidades y carencias del Sistema Nacional de Salud.


El desarrollo académico y profesional al que ahora accedemos: Grado, Máster, Doctorado y Especialidades, sugiere necesariamente que la enfermería titulada tiene que mejorar sus desarrollos competenciales, sus capacidades funcionales, sus ámbitos de ejercicio profesional autónomo y su afianzamiento en la toma de decisiones en ámbitos compartidos con otros profesionales. De otra manera, no tendría sentido el coste que dicha ampliación supondrá, no sólo para los propios estudiantes en dinero y tiempo, sino, sobre todo, para el contribuyente que la financia en buena medida, máxime en un contexto de crisis del gasto público.


Sin embargo, el desarrollo de la enfermería española, aunque ha sido muy exigente, también ha sido desigual: mientras que en algunos servicios de salud la enfermería aún tendrá que crecer “horizontalmente” hasta alinearse con los más más avanzados, en aquéllos con estrategias de desarrollo en cuidados enfermeros con mejor visión de futuro ya no parece posible crecer horizontalmente, desarrollando nuevas competencias y funciones propiamente enfermeras, lo que significa que sólo es posible crecer “verticalmente”, asumiendo dentro de un nuevo marco competencial funciones y tareas que tradicionalmente han venido desempeñando otras profesiones. Eso sí, siempre desde una visión profesional específicamente enfermera, lo cual aportará sin duda valor añadido a los procesos asistenciales en los que se encuadren.


Ello significa que antes o después, por mucho que las autoridades sanitarias se hagan los ciegos y los sordos, los mapas competenciales tradicionales van a tener que ser revisados y también, por tanto, las aportaciones de todas y cada una de las profesiones que estamos implicadas en el desarrollo de los servicios públicos de salud. Ni los desequilibrios en los mapas competenciales autonómicos y en sus dotaciones de recursos humanos, ni la masificación de los servicios de atención primaria, ni los problemas de sostenibilidad financiera, ni las serias amenazas de quiebra del profesionalismo como eje vertebrador de las conductas profesionales, por exponer sólo algunos de los graves problemas de nuestro Sistema Nacional de Salud, podrán ser resueltos si no se repiensa por completo el sistema y muy especialmente, como hemos dicho antes, en el ámbito de las aportaciones de las diversas profesiones sanitarias, muy relevantemente la medicina y la enfermería.


Todos estos procesos suponen al tiempo amenazas y oportunidades para nuestra profesión; en ellos se juega su futuro, su apuesta por convertirse en una profesión capaz de trabajar de igual a igual con el resto de los profesionales. Y todo ello depende básicamente de dos cosas: de un liderazgo visionario, capaz de estudiar y analizar el presente para intentar ganar el futuro, y de unas bases profesionales cohesionadas, con la suficiente autoestima y seguridad como para ser capaces de estar muy presentes durante los procesos de cambio que se abran y, en general, en todos los procesos de toma de decisiones en materia de política sanitaria.


Por eso, quienes firmamos este manifiesto no nos sentimos representados en absoluto por quienes dicen representar a toda una profesión, presentándose como su salvaguarda ética y deontológica; es más, pensamos que a día de hoy constituyen el peor de los problemas, y eso que son muchos, que aquejan a nuestra querida profesión, especialmente por su falta absoluta de liderazgo en torno a directrices académicas, profesionales y legales consensuadas por la profesión, predominando, por el contrario, una política de sumisión al poder político. Hemos, por tanto, puesto en marcha un movimiento que persigue prioritariamente una profunda regeneración moral de nuestras instituciones corporativas y un recambio generacional e intelectual que permita cambiar unas élites profesionales que carecen por completo de las capacidades morales e intelectuales necesarias para reconocer, proponer y liderar los nuevos escenarios de futuro para nuestra profesión y para ser capaz de negociar un nuevo pacto social, político y moral con la sociedad, los reguladores políticos y las otras profesiones sanitarias.


Acabamos este manifiesto con cuatro mensajes muy claros:


El primero es para el poder político y las administraciones sanitarias: La enfermería constituye hoy en día el principal activo de unos sistemas públicos de salud sostenibles y de calidad guiados por un nuevo profesionalismo ético que la enfermería representa hoy en día como ninguna otra profesión. Si quieren garantizar el futuro de los servicios públicos de salud sólo pueden hacerlo de la mano de más de 200.000 enfermeras motivadas y que sienten que se reconoce de manera efectiva su excepcional aportación a la sostenibilidad del Sistema Nacional de Salud.


El segundo es para la profesión médica: Este manifiesto no representa una amenaza más que para las actitudes y conductas más arcaicas y apolilladas dentro de su profesión. La enfermería del siglo XXI va a trabajar mano a mano con la medicina en una posición, ni dependiente ni independiente, sino interdependiente. Somos dos profesiones tituladas facultativas; las enfermeras tenemos que atender todas las necesidades básicas de nuestros pacientes, entre ellas las derivadas de los tratamientos médicos, concretadas, como no podría ser de otra manera, por los médicos. Pero ello no significa que la enfermería sea básicamente un recurso médico más que se limita a garantizar la continuidad de los cuidados. La enfermería es una disciplina científica, como la medicina, coincidentes ambas en unos mismos entornos asistenciales, pero con unos ámbitos de aplicación especializados que sólo pueden ser llevados a cabo por personal de enfermería cualificado a través de un método científico y el juicio clínico, desarrollado todo ello a través de un proceso: el Proceso Enfermero.


El tercero es para el resto de los agentes profesionales enfermeros, es decir, los colegios provinciales no alineados, los sindicatos de enfermería, las sociedades y asociaciones científicas, la blogosfera sanitaria, etc: Ha llegado el momento de decidir entre cambio y continuidad, entre pasado y futuro, sin que sea posible ampararse en una supuesta neutralidad sindical o científica. La situación de nuestra profesión no es buena, pero puede llegar a ser mucho peor y por eso ahora ya toca ir más allá de declaraciones retóricas y dar un paso al frente en defensa de nuestros valores profesionales. A aquel lado o a éste, ya no hay puntos neutrales, las élites enfermeras tendrán que definirse definitivamente frente a las bases profesionales y decidir si quieren formar parte del viejo orden o de los nuevos escenarios.


Y el cuarto y más importante, como no podía ser menos, es para la sociedad y para nuestros pacientes: Las enfermeras queremos que toméis conciencia de que somos profesionales titulados y competentes que queremos y sabemos hacer compatibles la ciencia y la humanidad, nuestros conocimientos con nuestra dedicación. No nos basta con que reconozcáis nuestra entrega y vocación de ayuda, necesitamos el reconocimiento social que creemos merecer como una profesión moderna y capacitada, para acabar con esta ingrata invisibilidad social en la que siempre nos hemos tenido que mover. Cualquier profesión necesita que se le reconozcan sus aportaciones, porque esta y no otra es la verdadera base de la motivación y sólo una enfermería verdaderamente motivada puede garantizar el mejor nivel de calidad y calidez de los cuidados enfermeros.


Quienes nos adherimos a este manifiesto lo hacemos con orgullo de pertenecer a nuestra profesión y con seguridad y confianza en que estas ideas y propuestas pueden ser compartidas por la inmensa mayor parte de nuestras compañeras y compañeros. Sabemos que el tiempo de las quejas en voz baja ha pasado y que ya es el momento de una verdadera movilización surgida desde nosotras mismas, la enfermería asistencial, y no desde unas u otras élites o intereses.

Información de costes y el coste de la información

Al final del 2º o 3º pilotaje que realizo de uno de mis eternos proyectos "paralizados" me encuentro con que una pequeña muestra no me orienta para la validación de las preguntas (un proceso sobre el que aún no acabo de empezar a aprender) pero sí en cómo completar la encuesta para englobar aspectos que vislumbro sobre el tema...

Estas imágenes reflejan el resultado de la encuesta:

1º la demografía:



 Ahora los resultados:










Conclusiones: El personal de enfermería no recibe de forma periódica información agregada ni detallada del coste del material fungible que utiliza, dicha información puede ser accesible de un modo "normal" por medio del superior inmediato de una manera informal.

Líneas pendientes de abordar:
*Opinión de los profesionales sobre la centralización de las compras tanto por su efecto en los costes (y la información sobre los mismos a los profesionales) como sobre la calidad de los mismos o la adecuación de los consumibles a las necesidades y prácticas de los centros.
*Variaciones en la opinión según la categoría profesional; en concreto si es cierto que la capacidad de decisión de gasto va pareja a una "política de avestruz" que tiende a ignorar el coste concreto que cada decisión acarrea y si esto se correlaciona con la reivindicación de más capacidad de decisión clínica (o gestión clínica) y de autonomía en la decisión de compra.

Otra cosa pendiente de determinar es como conseguir difundir la encuesta los suficiente de modo que consiga una muestra representativa de los profesionales sanitarios tanto por vía internet (encuesta en google) como en formato impreso (mediante una red de contactos en algunos centros. Porque lo cierto es que si la difusión de este estudio piloto se correlacionase con mi "Klout" por ejemplo debería haber obtenido más participación, y sin embargo... cosas de las redes.

Una entrada debida: iScrub

He tenido ocasión de probar la aplicación iScrub Lite gracias a una amistad y creo que debo esta entrada en correspondencia.

El pasado día 5 de Mayo se celebró el día mundial de la higiene de manos mediante el que la OMS nos recuerda a los profesionales la importancia del lavado de manos para minimizar la transmisión de infecciones a los pacientes.

Uno de los principales problemas que presenta la actuación sobre este aspecto de la atención sanitaria (y de la vida diaria también) es que resulta muy difícil conocer con exactitud el "¿Donde estamos?" para poder saber qué acciones tomar y cuan efectivas son esas acciones que desarrollamos. Los estudios sobre el tema relatan múltiples sistemas y herramientas para conocer eso que se llama "adherencia" al lavado de manos (en la bibliografía anglosajona le llaman 'compliance') siendo la metodología más utilizada la observación directa.

Como se reconoce en el propio manual de recomendaciones de la OMS rellenar el formulario de observación (.DOC en inglés)
Formulario de observación de la OMS
 y luego transferirlo a una tabla para su explotación llega a ser tedioso y la propia presencia del observador "armado" con su tablilla altera el comportamiento habitual de los presentes arriesgándonos a falsear los resultados de la observación.

Por ello realizar la observación con un dispositivo electrónico de un modo discreto disfruta, a mi modesto entender de la doble ventaja de la discreción y de la fácil agregación de los datos en una tabla que facilita su explotación.



Pantalla inicial
La aplicación que reseño, diseñada por el equipo de ComEpi (Epidemiología computacional) de la Universidad de Iowa, es gratuita para iPod Touch, iPad y iPhone y tiene por finalidad facilitar la observación de la realización del lavado de manos y con ello conocer el cumplimiento del mismo.

La aplicación está en inglés, pero su fácil configuración permite su adaptación a la situación local. En la imagen de la derecha vemos la pantalla inicial con las tres opciones principales del menú: Registro de observaciones (con el sugerente subtitulo de "monitorización de oportunidades de higiene), envío de observaciones y configuración y las opciones adicionales de ayuda y opinión/apoyo.

Al entrar en el menú de observaciones en primer lugar debemos seleccionar el emplazamiento en el que vamos a realizar la observación; esto nos permite diferenciar las distintas zonas de la institución del modo que deseemos pudiendo ser tan detallistas como consideremos oportunos
Selección de emplazamiento
Edición de emplazamientos

pues la aplicación nos permite editar las localizaciones según nuestro plan de observación.









Acto seguido debemos seleccionar el profesional que es objeto de la observación...
Selección de profesional

Se trata de otro listado fácilmente configurable que permite adaptarse a todas las situaciones y enfoques.


Acto seguido se ha de indicar en qué situación se realiza la observación; existen dos modos uno según los "5 momentos" de la OMS y otro de "entrada o salida" de la habitación. 











La elección entre ambas opciones se realiza en el menú de configuración "Change Settings" en el que también se indica la dirección de correo de envío del archivo de resultados


Para cada observación se ha de indicar si no se realizó ninguna acción, si se realizó un lavado con agua y jabón o un lavado con solución hidroalcoholica. Además se puede añadir una nota a cada observación; dicha nota se elige de una serie de notas predefinidas fácilmente editables.









Como ya indiqué el conjunto de las observaciones se envían por correo electrónico (necesita tener una cuenta configurada) en formato .cvs lo que permite una explotación sencilla en cualquier programa estadístico se tiene un control sobre las observaciones pendientes de envío y las ya enviadas.










Por cierto, a parte de esta aplicación, la gente de ComEpi ha desarrollado un entorno virtual de simulación específico sobre la adecuación del lavado de manos (con esta demo gratuita) y un sistema gráfico de seguimiento de las infecciones en un centro hospitalario que me parecen sumamente interesantes.

Gestión Clínica a debate en el Blog de Enfermera 2.0 !Participa!

Desde que pude poner comentarios en este blog y desde que, hace un año, vislumbré las enormes posibilidades de interacción de twitter y, de un modo menos formal, en facebook he creído que "La conversación" es una poderosísima arma para conseguir la participación de los profesionales que lo deseen en el debate sobre el futuro del SNS sin intermediarios que puedan tergiversar los objetivos en virtud de intereses y estrategias distintas.

Yo ya he recibido con mucha alegría varios debates generados en diversas formas en blogs de enfermería (comentarios encadenados, entradas encadenadas, entradas y twetts encadenados...) que siempre me han servido de aprendizaje y enriquecimiento pero con este iniciado por Rosa Mª Nieto creo que hay un antes y un después por diversos motivos.

Uno: La administración no sólo ha leído las entradas, ha participado en ellas....por sentirse invitada o aludida.

Comentario de Andoni
Falta la version de la propia organización que habitualmente solo lee pero no participa (pero esto ya es muchisimo)
Rosa @enfermera2pto0 deja caer su sorpresa por el desconocimiento de lo que se plantea por parte de las sociedades científicas (.PDF) y la 'parte social' y esperaba respuestas...

Ya la administración dió un paso cuando @random enlazó el borrador de decreto de Unidades de Gestión Clinica en cuestión (.doc que tenía, entiendo, una difusión restringida) definiendo el debate como:
"una enorme bocanada de aire fresco en todo lo que significa participación profesional y ¡ojo¡ ciudadana en el ámbito de la sanidad pública"
Pero ha sido la intervención de la propia consejera de sanidad (via mail a la autora) la que significa un hecho diferencial
No podía resistirme a estar después de las "invitaciones" directas de algunos de vosotros. Tengo que confesar que, no sé por qué, a veces siento un extraño pudor a
incorporarme con comentarios a diferentes blogs o páginas de profesionales. Es como si
sintiera que pudiera interpretarse de forma errónea. Porque a los políticos nos dan tanta leña con que intentamos manipularlo todo que, al final, me puede este cierto temor a que alguien pudiera interpretarlo así.
Pero donde Dñª Mª Jezú (como dice Jeringaman; por cierto ¿dónde estás?) lo borda es insinuando que puede ser la hora de saltarse ciertas cosas prestablecidas.
Teníamos previsto abrir un blog de aportaciones a la gestión clínica en el trámite del decreto oficial, una vez que se celebrara la mesa sectorial el jueves, porque entendíamos que los sindicatos podían pensar que era legítimo escucharlos a ellos primero. Nada sobra. Después de leer vuestros pensamientos -y no se si también por el 15M- tenemos que arriesgarnos a cambiar también lo normativamente establecido.

Dos: por el pluralismo del debate y la diversidad de actores que en él participan directa o indirectamente y aún contra su gusto.

Rosa, la autora del blog, señaló el espiritu del debate:
Estamos donde tenemos que estar, en nuestra organización y en la defensa, respeto y visibilidad de nuestra profesión.
...estamos preparadas y queremos tener las mismas oportunidades. Hemos demostrado que sabemos dirigir y ahora tambien queremos dirigir estas Unidades de Gestión Clínica ( de hecho ya lo estamos haciendo)
El papel de la profesión y lo que se esconde detrás de este debate y de sus actores se deduce de muchos circunloquios, pero creo que Miguel @manyez lo 'clava'
Si la lucha de la enfermeria se basa en conseguir su chiringuito y su espacio imitando a los médicos (como los colegios y algunos sindicatos pretenden), discutiendo si la función A o si la técnica B es mia o tuya, del enfermero o del tecnico, del enfermero o del médico, algo habremos hecho mal...
Dejándonos una perla que enlaza con lo ya comentado muchas veces sobre la división profesional entre los que "nos lo creemos" y queremos visibilidad y 'otros'.
EDICIÓN 19:00 5/6/2011
Aunque yo podría sentirme aludido por el comentario que cito de Miguel pues mi comenterio-flash puede entenderse en esa línea lo cierto es que yo hablo de poner a personas capacitadas a dirigir las UGC ejemplificando en una unidad de cuidados concreta en la línea de profesionalizar la gestión.

Claro que hay que temer a la desregulación como dice un sindicato buscando su propia voz por otro medio, pero que también ha sido incluido en este por la propia autora. Como hay que reconocer que la actual regulación de la contratación plantea ENORMES problemas a la hora de mejorar la concordancia entre el perfil competencial necesario en cada puesto de trabajo y los profesionales que eventual o definitivamente los ocupan.

Hay quien va la raíz porque SABE que, en realidad, como ya he mencionado en otras entradas EL DERECHO A LA NEGOCIACIÓN NO EXISTE y por lo tanto, respecto a estos temas, la administración "cumple el trámite" presentando el documento en la mesa correspondiente... pero esto no es lo que nos dicen cuando "negociamos duramente con la administración..." vendiendo una moto que no es.

Y para perla sobre los intereses en juego este comentario
¿Sabes que los sindicalistas cobrán la productividad máxima que pueden cobrar por normativa?
Completando la baraja de cartas sobre la mesa.

En fin, que os recomiendo pasar por las entradas y leerlas completas con sus comentarios... yo como Tona podría sentir envídia, pero lo que siento es alegría porque tod@s tenemos nuestra voz y, por esta vía, suenan igual. Rosa también lo clava:
Tenemos poder, las redes nos dejan hablar, decir Si, No, asi No, mejor asi, asi me gusta…tu no me representas

EDICIÓN 19:00 5/6/2011
No sé si como consecuencia de lo debatido o como via de desahogo lo cierto es que ya hay un blog específico para debatir sobre el borrador de decreto de UGC de Andalucía. Habrá que seguirlo de cerca y ver su influencia en el documento final que, esperemos, salga adelante.

Reeditando el concurso de ideas 5%

Segunda edición de esta entrada, esta vez en cervantino con la esperanza de generar más debate y que las ideas surjan de quienes las tenemos que tener: los que sabemos de las ineficiencias del sistema.

Hace cosa de un año se produjo un hecho que soliviantó a gran parte de los trabajadores del sistema sanitario público: La rebaja de la "masa salarial" en "una media del 5%". La medida fué criticada por las fuerzas representativas de los trabajadores de un modo más bien tibio (sobre todo si lo comparamos con el #15M por ejemplo) como si de un desmarque se tratase. Y es que a la sanidad pública la palabra GESTIÓN le viene grande pues es presa de las normas que parecen garantizar ciertos principios cuando, en realidad, fortalecen otros.

Mejorar la eficiencia del SNS debería ser uno de los puntos claves de TOD@S, pero el simple hecho de mencionar "uso racional" pone los pelos de punta a más de un@. Se insiste mucho en que los usuarios conozcan el coste de los servicios que disfrutan, pero poca información se proporciona a los profesionales sobre el coste de los productos (en concreto de cada uno) que indican/utilizan en su práctica diaria (como publicaré el 17/6 para el congreso de la blogosfera) como si esa información fuese a causar alguna "alergia moral".

En mi anterior entrada lancé una sugerencia; en esta lo dejo todo a los comentarios, si los hubiera, pero que no dude nadie: la sanidad ha sido "arrojada a los caballos" del mercado y le toca 'pagar los platos' del festín financiero-ladrillero de un déficit arrollador... será repago, será más rebaja, será menos servicio, será más espera, será... lo que sea si no hacemos nuestro particular #15M y realizamos propuestas de racionalización valientes otros las harán por nosotros y, lo peor, otros dirán que con ellos no se ha negociado nada... salvo seguir como están.