La oportunidad y las preguntas

Ayer, mientras haciamos ruta por el PN de Aiguastortes hablamos de lo (poco) que sabíamos sobre el tema y de las reacciones observadas en torno al mismo. Yo creo que de toda crisis surge una oportunidad y ahora la enfermería debería reflexionar sobre que puntos fuertes tiene en esta situación y como hacer que algo funestamente desprestigiador y desmoralizador se convierta el catalizador de nuevos avances.

Yo veo en esto la prueba palmaria de que el desarrollo competencial (o por habilidades, tanto me dá) de los profesionales y la creación de perfiles de competencias para cada puesto de trabajo es una solución viable y mejor que las especialidades; sobre todo teniendo en cuenta que el diseño de las mismas no se ha realizado con un criterio claro (ni por estado de desarrollo, ni por complejidad técnica, ni por órganos o sistemas) sino un mix-parade con muchos puntos de roce...¿qué especialidad debe tener la enfermería de UCI-neonatal; Cuidados críticos ó pediatría? ¿y la diálisis pediátrica? ¿y el quirófano pediátrico?...

Por otra parte está esa 'formación' que se supone que se le brinda a las personas de nuevo ingreso en cualquier unidad o centro...¿estamos, de verdad, dispuestos a afrontarla?. Dependiendo del punto de vista se puede encontrar quien pretende que "todo el personal debe estar plenamente formado antes de entrar en un turno de trabajo" hasta "el título es el mismo con 35 años de trabajo que recién salidas"; lo cierto es que si un servicio especial o un área cualquiera precisa un tiempo de adaptación ¿qué ocurre VERDADERAMENTE cuando un profesional llega a un área y está 'a mayores'?; es difícil de explicar que esa persona que va a cobrar igual que los otros profesionales que se desempeñan en el área NO DEBE realizar su labor sin la observación y el asesoramiento de otro profesional.

Eso ya por no hablar del tema del QUIEN debe proporcionar esa formación, pues tambien falla ahí la deontología de alguna gente que quiere hacer recaer la función formadora en el mando intermedio inmediato, pero no desaprovecha cualquier oportunidad para que el personal 'a mayores' realice el trabajo que tenía encomendado mientras se dedica a 'sus asuntos'.

En fin, que se debe reflexionar tambien desde dentro de la profesión sobre cómo se están haciendo las cosas y si parte de lo que pasa no se debe a nuestras propias actitudes y arrogancias.

Fortuna

Mala; la de Rayan y la de mi compañera que se ha visto señalada por la suma precipitación y la falta de rigor en el análisis de los riesgos que dieron lugar al evento adverso fatal.
Buena; la mía de no estar estos días en territorio nacional porque si 10 días después los medios siguen con el bombardeo... el linchamiento de nuestra profesión debió ser tremendo.

Nota: Blog en temporada estival, perdonen las molestias

Esta semana he estado de curso y pese a "ceder" parte de mis vacaciones me siento muy contento...pero el ritmo de la capital no me permitió meter ninguna entrada. Tengo alguna preparada para programar, pero no sé...de hacer cosas en verano ya parece que se encargan otros celebrando examenes de oposición o abriendo plazos de carrera profesional; en fin, es lo que hay.

Perspectiva otoñal

Ya se está liando y aún estamos al inicio del verano...Catorce enfermeras del hospital de Puerto real, contagiadas del H1N1.

Las previsiones no son nada halagueñas pues se llega a hablar de un absentismo del 66% en el R.U. que ya ha aceptado que la epidemia no puede ser contenida y pasa a la 'fase de tratamiento' con una predicción de 100000 casos/día a finales de Agosto.

En la reunión que estos días se celebra en Mexico se habla de las pequeñas variaciones que ha sufrido el virus por ahora y se toma nota del comportamiento de la epidemia en el hemisferio sur. Es tiempo de marcar estrategias y aprovisionarse razonablemente.

La perversión de los objetivos

En esto de la sanidad se pueden y no se pueden aplicar las herramientas de gestión e incentivación de las empresas de producción industrial o de otra clase de servicios. Está claro que por mucho que algunos trabajadores y representantes crean que todo es susceptible de estandarizar al milimetro lo cierto es que ni enfermeras ni facultativos estamos "poniendo tornillos" y que tanto las habilidades clínicas como las de comunicación requieren un constante reapendizaje y reajuste a cada situación, persona y entorno.

No es de extrañar que entornos como el del NHS con un fuerte y contínuo proceso de 'empresarialización' se den casos de perversión de los objetivos (como este del Mid Staffordshire NHS Foundation Trust) que llevan a los clínicos-gestores a infravalorar las necesidades de personal para cuidados y a transferir impruedentemente responsabilidades clínicas a personal sin formación.

Yo recuerdo hace 15 años los 'incentivos perversos' que, en vez de pagar por localización/guardia, pagaba por actividad (así sin más)... la cosa acabó como era de esperar.

Diseñar objetivos e indicadores que orienten a las organizaciones y a sus profesionales a una atención eficaz y eficiente con un nivel de calidad y una metodología de mejora contínua no es, para nada, sencillo.
Si se quiere reforzar una actividad simple como el lavado de manos no basta conque la organización disponga de un protocolo, que lo evalúe y lo revise, que lo difunda y que las unidades de trabajo dispongan de los dispensadores de solución hidroalcoholica... es necesario que el gasto de solución hidroalcoholica se correlacione con la actividad clínica y que los indicadores de infecciones nosocomiales se rediseñen para alinearse con los objetivos o que se añadan otros estudios (por decir algo simple, cultivos sorpresa de manos...) que tengan ese componente.

En este aspecto el insolidario sistema sanitario de los EEUU lleva algo de ventaja pues las entidades pagadoras (las del gobierno como MEDICARE y MEDICAID y otras) aplican penalizaciones a la facturación de los centros que tienen complicaciones clínicas (eventos adversos y otros ) achacables a la falta de medidas en este aspecto, evidentemente, hacer esto en un entorno de financiación presupuestaria es más complicado y lo que se hace en España es establecer lineas de financiación directas desde el MSPS y las CCAA para la puesta en marcha de actuaciones concretas.

Los resultados se verán a medio plazo, pero; desde luego, es una estrategia pretinente en este entorno.